Museo Santa Teresa

Sala de Interpretación de Arte Virreinal

En este ambiente, se ubicaba la antigua Portería del Monasterio. Mediante 4 vitrinas didácticas, se muestra como se hacía la pintura mural sobre sillar, la manera como se pintaba y aplicaba el pan de oro en los antiguos lienzos, los pasos de la elaboración de las esculturas de maguey y tela encolada, y las técnicas para decorar muebles y otros objetos de madera.

Museo Santa Teresa

Claustro de las Oficinas

Llamado así porque en las habitaciones que dan al claustro, las monjas desarrollaban sus oficios (oficina de la Madre Priora, portería, ropería, enfermería, toque de campanas, etc.). Es uno de los pocos claustros arequipeños que conserva su jardinería completa, lo que además de agradar a la vista, aportaba humedad ante el clima seco de Arequipa. Se construyó después de 1750. Destaca en la parte central una pileta de la misma época, labrada en alabastro.

En la parte superior de las paredes se encuentran versos inspirados en textos de Santa Teresa y otros santos carmelitas, los mismos que en un pequeño libro se encuentran en La Dulcería del museo.

Cuarto Prioral

Sala de la Orden del Carmen

Hasta unos días antes de la apertura del Museo (16 de junio de 2005), funcionaba aquí el Cuarto Prioral, que era la oficina de la Madre Priora. Siendo este un Monasterio Carmelita, el tema de esta primera Sala es la Orden del Carmen. En esta sala podemos ver pinturas de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, un gran relicario con las reliquias de santos y santas de la Orden Carmelita.

Ropería

Sala de la Natividad y la Sagrada Familia

Aquí funcionaba la Ropería, en donde las religiosas hacían sus hábitos y otras confecciones. La pieza más importante de la Sala, y una de las más valiosas de la colección, es el impresionante Baúl de la Natividad, cuyas piezas fueron hechas hacia 1730, en Quito, Ecuador, y traídas desde allí a lomo de mula. Además una bella colección de imágenes del Niño Jesús.

Museo Santa Teresa

Patio de la Cerería

Este patio se llamaba así porque la habitación en donde funcionan actualmente los servicios higiénicos, era antiguamente un depósito de velas y de cera para hacer velas. En este patio se ve una reja y puerta que conducen al antiguo Galpón Grande, en donde se guardaban las andas procesionales, y en donde hoy funciona la nueva portería del Monasterio.

Museo Santa Teresa

Sala Capitular

Aquí, las monjas se reúnen para la toma de decisiones de especial importancia para su Comunidad hasta el día de hoy, por eso mantiene el uso y decoración con el que se encontró antes de abrir el Museo, por lo que forma parte del “Museo vivo”. De especial interés en esta Sala es la pintura mural, de estilo rococó, de finales del siglo XVIII e inicios del XIX.

También se hallan varios lienzos inspirados en antiguos grabados europeos, así tenemos La Adoración del Becerro de Oro; dos escenas de la vida del Rey David, entre otros.

Museo Santa Teresa

Coro Bajo

El Coro Bajo es otro de los ambientes que forman el “Museo Vivo” de Santa Teresa, pues sigue siendo usado por las monjas para participar diariamente en la Misa diaria y realizar sus oraciones comunitarias. Una de ellas el Ángelus y la Hora Sexta.

Aquí también se ha conservado la ornamentación encontrada, compuesta por varios cuadros y esculturas de diversos temas, materiales y épocas, de una belleza impresionante.

Sala de Profundis – Confesionario

Sala de la Pasión de Cristo

En esta sala se puede observar un completo Vía Crucis, compuesto de 14 pequeños lienzos con marcos tallados y dorados, de estilo rococó. También encontramos una sola vitrina con una bellísima talla en madera de Cristo Después de la Flagelación, verdadera obra maestra del arte barroco.

Cuarto de las Campanas

Sala de Los Santos de la Iglesia

Al medio día, esta Sala se cierra al público, y mediante un interesante sistema de poleas, la hermana tañedora toca las tres campanadas que llaman al Ángelus, desde el claustro se puede ver el movimiento de las cuerdas y oír el sonido de las campanas, como se hace desde 1710.

Resaltan en una vitrina las esculturas de santos fundadores de órdenes que tienen o han tenido presencia en Arequipa: San Francisco de Asís, Santo Domingo de Guzmán, San Ignacio de Loyola, San Pedro Nolascoy Santa Teresa de Jesús. Muy realista además, es la imagen, en tamaño natural, de San Pedro de Alcántara, hecha seguramente en Quito, con el rostro y las manos vaciados en plomo, y cuidadosamente policromados.

Coro Alto

Sala de la Virgen María

El Coro Alto también permanece en uso, siendo parte del Museo vivo. Aquí suben las religiosas para participar, cantando, en las Misas festivas. Durante el virreinato, una de las representaciones artísticas más usadas en el proceso de evangelización, fue la maternal figura de la Virgen María. Aquí encontramos bellas tallas de diferentes advocaciones mariana propias de América, especialmente en la zona andina.

De especial interés es la escultura, en tamaño natural, del Tránsito de la Virgen, en la que un desconocido artista ha tallado la imagen con la postura de una persona muerta, pero con los ojos abiertos, pues según tradición de la Iglesia, la Virgen no murió, sino que ascendió al Cielo en cuerpo y alma.

Locutorio Grande

Sala de la vida Cotidiana I

El Locutorio servía para que las religiosas reciban eventualmente alguna visita. Hoy la sala muestra diversos objetos relacionados con la vida cotidiana de este Monasterio, caso de la música, farmacia, confección de hostias e incienso, pintura, cocina, entre otros. Diversos objetos que nos dan cuenta de las labores de las monjas de clausura.

Locutorio de la Comunidad

Sala de la Vida Cotidiana II

Aquí se muestra ahora una selección de piezas de porcelana procedente de China, España, Inglaterra, entre otros. Lo más probable, es que las vajillas aquí presentadas, llegaron al Monasterio como parte de la dote que la familia de cada monja tenía que entregar para la manutención de la nueva religiosa.

Enfermería

Sala de los Ángeles y Arcángeles

En este ambiente, anexo a la enfermería, se expone parte de la colección de esculturas y pinturas de Ángeles y Arcángeles del Monasterio. Uno de los más importantes aportes que hicieron los artistas andinos al arte universal, es la creación iconográfica de los ángeles y arcángeles como guerreros celestiales.

Callejón de Servicio

Corredor Amarillo

En las habitaciones de este colorido corredor vivía el personal de servicio que ayudaba a toda la Comunidad, es decir a todas las monjas, y no a una religiosa en particular. El Monasterio tuvo empleadas domésticas solo hasta inicios del siglo XX. Por este pasaje transitaban también los eventuales trabajadores y hasta los bueyes que regularmente ingresaban a la huerta para arar los terrenos de cultivo.

Depósito de la Portería

Sala de Exposiciones Temporales

Aquí se guardaban los abastecimientos que ingresaban al Monasterio por la portería. Encontramos tres pequeños nichos que mantienen una temperatura un poco más baja que el resto de la habitación, lo que era muy útil para conservar los alimentos.